El legado inglés

En 1713 Menorca pasa oficialmente a ser propiedad británica. A partir de este momento, y durante casi cien años, Menorca estuvo bajo el influjo de la cultura y las tradiciones inglesas. Hoy, les proponemos una ruta para visitar resquicios de este histórico tiempo desde el mar.

En los cinco kilómetros y medio que tiene la bocana del puerto de Mahón, podremos observar algunos de los principales cimientos de la época colonial inglesa.

El cementerio de los ingleses se encuentra en la orilla norte del puerto y es llamado así pese a que hoy solo existe un inglés enterrado aquí. Lo cierto es que en este espacio descansan soldados americanos no católicos fallecidos en la primera mitad del siglo XIX, cuando América utilizaba el puerto de Mahón como base naval.

A pocos minutos del puerto de Mahón se encuentra la Isla del Rey.

Cuenta la historia que Alfonso III desembarcó aquí en 1287, cuando llegó a Menorca para arrebatársela a los musulmanes, y en el siglo XVIII, en la época de dominación inglesa, la isla albergó el hospital militar

También en este recorrido podemos observar ejemplos de arquitectura colonial británica. En esta casa, conocida como Golden Farm, el almirante Nelson, uno de los marinos más célebres de la historia, se alojó con toda su flota pocos años antes de su muerte.

El Castillo de Sant Felipe, levantado a mediados del s. XVI por orden de Felipe II de Austria, fue conquistado por los ingleses, que le dieron un carácter más defensivo. Hoy, el castillo es escenario de visitas nocturnas con representaciones teatrales de episodios del pasado.

El legado inglés pervive en la isla y es visita obligada para todos los que quieran adentrarse en la historia de Menorca.